Caída de olivos en 2026: nuevas estrategias para estabilizar la fructificación.

Tras la formación del fruto, la caída de las aceitunas es un proceso fisiológico, pero se ve cada vez más favorecida por factores externos (estrés térmico, estrés hídrico, ataques de hongos). A continuación, le explicamos cómo ayudar al olivo.
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En las primeras semanas después del cuajado del fruto, La caída de aceitunas es un fenómeno natural.forma parte del mecanismo mediante el cual el olivo regula la cantidad de drupas que puede producir al alcanzar la madurez. Sin embargo, en los últimos años, este proceso se ha intensificado, convirtiéndose en un importante problema agronómico.

Primaveras más cálidas e irregulares, estrés hídrico repentino, infecciones latentes por hongos vasculares y desequilibrios hormonales se están intensificando una caída que ya no es solo "fisiológica", sino que cada vez más es causada por el estrés.Las aceitunas se separan de los árboles en un punto específico, en la base del pedúnculodonde la planta tiene una pequeña zona de separación natural; es allí donde llegan las señales hormonales que deciden si la aceituna debe permanecer adherida o caer.

Cuando el olivo sufre estrés debido al calor, la falta de agua o los cambios bruscos de temperatura, aumenta la producción de ácido abscísico, una hormona que activa las enzimas responsables del debilitamiento de las células en la zona de desprendimiento. Esto hace que la base del tallo sea más frágil y la aceituna pequeña puede caerse.

A esta señal se le añade: etileno, una hormona que acelera la maduración de los tejidos de separación y hace que el proceso de caída del fruto sea más rápido.Por el contrario, hormonas como Las auxinas y las giberelinas realizan la función opuesta.Mantienen activo el crecimiento celular y ayudan a que la drupa permanezca adherida. Cuando predominan las señales de estrés, se activa la zona de abscisión en la base del pedúnculo y el fruto cae.

En resumen, La caída de las aceitunas es el resultado de un equilibrio entre las hormonas que "empujan" hacia el desprendimiento y las hormonas que "mantienen" el fruto.Hoy sabemos que este equilibrio hormonal está estrechamente ligado al estado energético de la planta. Las primeras tres o cuatro semanas después del cuajado del fruto son un período de consumo de carbohidratos muy elevado.Si el olivo no puede mantener un nivel de energía adecuado, la aceituna pequeña se vuelve vulnerable y se produce la caída del fruto.

Caída patológica

Junto a la caída fisiológica del fruto y la inducida por el estrés abiótico, también existe una caída del fruto de origen patológico, vinculada a la acción de algunos champiñones, como Botryosphaeriaceae e Foma, y con insectos, como la chinche marrón marmorada, que interfiere con el equilibrio hormonal y la vitalidad de los frutos jóvenes. En estas situaciones, la caída del fruto ya no es un proceso natural, sino que surge del hecho de que la planta, ya debilitada por el estrés, es incapaz de reaccionar cuando la aceituna es más frágil.

Sustancias que ayudan a estabilizar el cuajado del fruto

Las investigaciones realizadas en los últimos años han descubierto que ciertas categorías de sustancias pueden favorecer la estabilidad del cuajado del fruto.
Estos incluyen, en primer lugar, el carbohidratos de acción rápida, que sustentan la respiración celular, la turgencia y la producción de energía precisamente en las fases en las que el olivo lucha por satisfacer las altas demandas metabólicas del cuajado del fruto.

Junto a estos, algunos extractos de plantasLos ácidos húmicos y fúlvicos, como estos, son capaces de estimular el desarrollo del tejido vascular; promueven la formación de nuevo xilema y floema, mejorando el transporte de agua, azúcares y nutrientes a los frutos jóvenes.

Entre los promotores hormonales naturales se encuentran especialmente los extractos de algas, rica en precursores de auxinas y giberelinas, pero también algunos compuestos fenólicos, ácidos orgánicos y péptidos vegetales específicos que estimulan la producción endógena de fitohormonas.

Estas sustancias no aportan hormonas externas, sino que ayudan a la planta a producir las suyas propias, favoreciendo el crecimiento celular del fruto y contribuyendo a su conservación.

El uso combinado con destilado de madera Se observó una mejora en la permeabilidad de las hojas y una respuesta antioxidante más rápida, con efectos positivos en la estabilidad del cuajado del fruto.

estos Las intervenciones no actúan como "detenedores directos de la caída del cabello", sino como estabilizadores fisiológicos., reducir la probabilidad de que se produzca la caída de frutos cuando la planta se estresa.

Prácticas agronómicas

Además de los apoyos fisiológicos, La gestión agronómica sigue siendo crucial.: riego de emergencia en las primeras etapas del crecimiento del fruto, fertilización equilibrada con atención al boro y al zinc, poda que equilibre la vegetación y la fructificación, manejo del suelo para reducir la competencia por el agua y buena exposición a la luz que favorezca la fotosíntesis y la producción endógena de auxinas.

El interés por las auxinas y giberelinas sintéticas está creciendo, pero la investigación aún es insuficiente para definir protocolos fiables. Las respuestas varían considerablemente entre cultivares, condiciones climáticas y dosis; por ahora, su uso sigue siendo experimental.

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Tags: gota de oliva, en evidencia, surco de olivos, oliva

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