La metodología del estudio.

El equipo explicó que los modelos de simulación como el desarrollado son herramientas muy poderosas en investigación porque permiten probar la efectividad de una propuesta antes de ponerla en práctica en el "mundo real", con el consiguiente ahorro de costes y tiempo. En este caso, se combinaron modelos que simulan la producción de aceite en una plantación de olivos en seto con otros que permiten predecir cómo los paneles solares, dispuestos en filas, interceptan la radiación y la convierten en electricidad.
Beneficios mutuos

Y si el objetivo final es maximizar el uso del suelo, este modelo ha demostrado que la agrivoltaica lo consigue, como destaca la Universidad, que precisa que la principal conclusión del estudio es que La producción conjunta es más eficiente. que el que se habría obtenido por separado. En una especie de mutualismo, ambas actividades se benefician: el olivar, por la sombra que producen los paneles solares, que también actúan como cortavientos y no compiten con el cultivo por el agua disponible; fotovoltaica, debido a la reducción de la temperatura en los paneles solares como consecuencia de laevapotranspiracióny plantas, lo que puede conducir a una mayor producción de energía.
modelo multifuncional
Como señalaron los investigadores, el modelo desarrollado permite probar diferentes combinaciones de altura y ancho de panel o distancia entre filas, analizando cada configuración para elegir el proyecto final más ventajoso. Aunque en la mayoría de los escenarios estudiados el resultado es positivo, hay muchos factores que es necesario tener en cuenta. Por ejemplo, el estudio demuestra que densificar el uso del suelo, estrechar las hileras y aumentar el ancho y alto de los paneles, favorece un uso más eficiente de la radiación por parte de los propios paneles y los setos de los olivares, pero la consiguiente reducción de espacio libre podría dificultar algunas operaciones de gestión del olivar o la entrada de maquinaria agrícola. “La clave, como en toda simbiosis, es el equilibrio”, concluyeron los investigadores.



















