Manejo agronómico y nutricional del olivar superintensivo.

Hola, propuestas de la naturaleza en las distintas fases fenológicas para un manejo agronómico óptimo orientado a garantizar la mejor productividad.
Las empresas informan
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En los últimos veinte años, el modelo de olivar superintensivo se ha extendido gradualmente por muchas zonas olivareras mediterráneas, incluida Italia. La razón es clara: este sistema permite Reducir drásticamente los costos de cosecha, aumentar la eficiencia del manejo agronómico y lograr una rápida entrada de las plantas a la producción..

En sistema superintensivo, caracterizadas por densidades muy altas (1.200–2.000 plantas/ha) y cría productiva en pared, el fisiología vegetal y manejo nutricional ellos contratan un papel aún más estratégico En comparación con el cultivo tradicional del olivo, en estos sistemas, la intensa competencia radicular y la alta productividad requieren programas de fertilización y bioestimulación altamente técnicos y específicos, capaces de sustentar las diversas fases fenológicas del cultivo.

Estrategia nutricional en diferentes fases fenológicas

La gestión nutricional en los olivares superintensivos debe basarse en el ciclo fenológico del cultivo, con intervenciones específicas que aborden los momentos fisiológicos más delicados.

1. Prefloración: estimula la fertilidad y la fructificación.
La etapa previa a la floración es uno de los momentos más delicados de todo el ciclo de crecimiento. Este periodo determina la fertilidad de las flores, el cuajado de los frutos y el potencial de rendimiento.

En esta etapa, son particularmente importantes boro y molibdenoelementos clave para la germinación y fertilización del polen.
En esta oración Hola naturaleza propone:

  • Boro de alta calidad – Molibdeno – 2,5 L/ha
    Suministro específico de boro y molibdeno para favorecer la fertilidad y la fructificación.
  • MYR MICRO – 2 L/ha
    Complejo de microelementos que favorece la actividad metabólica de la planta y mejora su equilibrio nutricional.

Esta combinación permite optimizar la calidad de la floración y preparar la planta para la fase de cuajado del fruto.

2. Postfloración: contiene caída de frutos
Inmediatamente después de la floración, el olivo atraviesa una fase crítica: la caída fisiológica de los frutos jóvenes.
En esta etapa es importante apoyar a la planta con elementos que mejoren:

  • la retención de los frutos;
  • la capacidad metabólica de la planta;
  • resistencia al estrés fisiológico

El esquema técnico sugerido por Hola naturaleza En varios olivares de cultivo superintensivo proporciona:

  • HI Q BORO-MOLIBDENO – 2 L/ha;
  • ENTRENADOR – 3 L/ha;
  • ENTRENADOR, un bioestimulante a base de péptidos y aminoácidos de origen natural, ayuda a la planta a superar la fase de estrés posterior al cuajado del fruto, mejorando la estabilidad de la producción.

3. Principios del verano: prevención del estrés
Desde principios hasta finales de junio, el olivo entra en la fase de crecimiento del fruto, a menudo acompañada de condiciones climáticas cada vez más adversas.

Para apoyar la planta se recomienda realizar al menos 2 tratamientos con un intervalo de aproximadamente 20 días con ENTRENADOR a una dosis de 4 L/ha.

4. Fase de hinchazón: suplementación con potasio y calcio.
Durante la fase de hinchamiento de la drupa, algunas empresas integran el programa nutricional con elementos fundamentales para la calidad de la fruta:

  • Potasio (K)
    Favorece la acumulación de aceite y mejora el tamaño.
  • Calcio (Ca)
    Fortalece la estructura celular y contribuye a la resistencia al estrés.

Estas adiciones se adaptan caso por caso en función de las necesidades de los cultivos.

5. Fortalecimiento de las defensas endógenas
Otro aspecto que se está teniendo cada vez más en cuenta en el cultivo moderno del olivo se refiere al fortalecimiento de las defensas naturales de la planta.

En este contexto, el uso de puede ser útil SCUDO (Gluconato de cobre con péptidos vegetales) utilizado en varios momentos estratégicos:

  • Tratamientos postcosecha combinados con cobre: ​​2 L/ha
  • Tratamientos posteriores a la poda combinados con tratamientos de cobre: ​​2 L/ha
  • Periodo de verano combinado con tratamientos de cobre: ​​1,5–2 L/ha

Estas intervenciones ayudan a mejorar la resistencia de la planta, haciéndola más capaz de afrontar cualquier tipo de estrés.

El olivar superintensivo representa uno de los desarrollos más interesantes en el cultivo moderno del olivo en la actualidad, pero requiere un enfoque agronómico altamente técnico.

Entre los elementos clave para el éxito de la producción podemos identificar:

  • manejo nutricional oportuno;
  • apoyo metabólico en fases críticas;
  • Estrategias de bioestimulación y fortalecimiento de las defensas.

Integrar estos aspectos en un plan agronómico coherente, como el propuesto por Hola naturaleza, permite una producción alta, constante y de calidad, manteniendo la funcionalidad de la pared de producción a lo largo del tiempo.

En un clima cada vez más variable, la capacidad de mantener la fisiología del olivo a lo largo de todo el ciclo de producción es la clave para garantizar la sostenibilidad económica y agronómica de las plantaciones superintensivas.

Para obtener más información y solicitar su plan de fertilización personalizado, haga clic en el siguiente enlace:
(Link: https://www.hello-nature.com/it/piano-fertilizzazione-olivo/)

 

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Tags: Hola naturaleza, en evidencia, súper intensivo

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