“La campaña olivarera de Liguria 2023, especialmente en Levante, dejará huella en la producción un registro negativo lo que asusta a todo el sector." Esta es la imagen dibujada por Confagricultura de Liguria que reunió a sus empresas oleícolas ante la situación que se presenta realmente difícil, después de dos años de bajísima producción que ya han afectado duramente a todo el sector.
“La carga de producción detectada en las provincias de La Spezia y Génova – precisa el presidente de los olivareros de Confagricoltura Liguria, Armando Schiffini – era en promedio pobre ya en el mes de junio, principalmente en relación al estrés hídrico sufrido por las plantas, a partir de la última temporada, o a la presencia de problemas fitosanitarios del sistema foliar".
“En la zona de La Spezia”, subraya el Centro de Estudios Confagricoltura – la amplia difusión del problema relacionado con la presencia de la cecidomia también pone en riesgo no sólo la cosecha sino también la propia supervivencia de los olivares”.
“Esta situación ya es alarmante en sí misma – continúa Armando Schiffini – que surgió al inicio de la temporada, se sumó al clima estival que favoreció un temprano e intenso ataque de la mosca del petróleo, detectándose las primeras picaduras de oviposición ya en los primeros días de julio”. La infestación activa duró todo el verano y causó grandes daños debido también al bajo ritmo de producción.
“La suma de todas estas condiciones desfavorables – subraya el presidente de Confagricoltura Liguria, Luca De Michelis – pone en peligro la mayor parte de la producción oleícola de Liguria, con consecuencias devastadoras para toda la cadena de suministro, lo que sólo puede causar preocupación. Con una carta enviada al Consejero de Agricultura, Alessandro Piana – continúa De Michelis – pedimos a la Región que verifique si existen los requisitos para declarar el estado de catástrofe y que piense en formas de apoyo al sector, ya inevitables”.


















