Il Mercosur (Mercado Común del Sur) es un bloque económico sudamericano que incluye Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países con una producción agrícola en rápido crecimiento y un papel cada vez más importante en el comercio internacional.
El acuerdo UE-Mercosur es el resultado de negociaciones que comenzaron en 1999 y alcanzaron un acuerdo político en 2019, posteriormente integrado y recalibrado en años más recientes. Actualmente Aún no está plenamente vigente, estando sujeto a la finalización del proceso de ratificación y a la fase de implementación. Muchas de las medidas que se están discutiendo no producen efectos inmediatos, pero Esbozar un marco que podría tener un impacto en el sector del aceite de oliva a medio plazo.
Sin embargo, el acuerdo merece atención porque introduce herramientas y reglas que afectan directamente a la cadena de suministro del aceite de oliva, tanto en términos de competencia internacional como de oportunidades de mercado.
Los posibles efectos del acuerdo incluyen:eliminación de derechos sobre determinados fertilizantes minerales y abonos importados de los países del Mercosur, que hasta ahora han estado sujetos a aranceles que oscilaban entre el 0 y el 6,5 %. En el caso del olivo, que utiliza menores cantidades de fertilizantes químicos que otros cultivos, El impacto directo es limitado, pero puede, sin embargo, ayudar a reducir costos.
La estabilización de los precios de los fertilizantes se ve favorecida también por el hecho de que, en la fase actual, el Mecanismo Europeo de Ajuste en Frontera del Carbono (CBAM) todavía no implica costes económicos directos.
Se trata de un elemento que, por el momento, reduce la incertidumbre, aunque no supone un beneficio definitivo.
Aceite de oliva del Mercosur
El tema más delicado se refiere al aceite de oliva, en particular al argentino, cuyo volumen de producción se estima entre 30.000 y 45.000 toneladas anuales. Estas cantidades no son suficientes para competir con el mercado europeo; sin embargo, algunas características del modelo de producción sudamericano merecen atención, ya que se caracterizan por nuevos olivares superintensivos, con costos inferiores a la media mediterránea. También debe considerarse... estacionalidad opuesta, que permite lanzar petróleo “nuevo” al mercado entre abril y junio, cuando las existencias europeas tienden a disminuir fisiológicamente.
En el mediano plazo, una posible ampliación de tierras irrigadas en zonas como Mendoza y San Juan podría fortalecer esta capacidad productiva.
Cláusulas de salvaguardia
Para evitar desequilibrios repentinos, el acuerdo incluye cláusulas de salvaguardia más reactivas que en el pasado.
En presencia de señales críticas, como una caída significativa de los precios, un aumento anormal de las importaciones o dificultades localizadas en Estados miembros específicos, la Unión Europea puede suspender las concesiones arancelarias y restablecer medidas de protección.
Es importante aclarar que estas herramientas no funcionan automáticamente; su activación requiere una evaluación por parte de las instituciones europeas y un seguimiento constante de los datos del mercado. Por lo tanto, su eficacia dependerá de la capacidad del sector para informar con prontitud sobre cualquier problema crítico.
Oportunidades para el petróleo italiano
En cuanto a oportunidades, la eliminación de aranceles sobre el aceite de oliva virgen extra europeo destinado a Brasil podría beneficiar a los productos italianos. El mercado brasileño está experimentando un crecimiento constante, especialmente en el segmento del aceite de oliva de calidad, e Italia goza de una sólida reputación allí.
En este contexto, el reconocimiento de los productos europeos DOP e IGP es particularmente importante, ya que refuerza la protección de las denominaciones y representa una herramienta fundamental en la lucha contra los productos con sonido italiano, un fenómeno particularmente extendido en América del Sur.
Una competencia más equilibrada
Otro pilar del acuerdo se refiere a las normas sanitarias y fitosanitariasLos productos importados deberán cumplir criterios equivalentes a los europeos, con prohibición de uso de sustancias no autorizadas y obligaciones de trazabilidad.
Para los fabricantes italianos, acostumbrados a operar dentro de un marco regulatorio estricto, esto representa una protección contra la competencia basada en reglas menos estrictas.
En general, el acuerdo entre la UE y el Mercosur no es Ni una amenaza ni una solución milagrosa para la cadena de producción de aceitunas y aceite italiana:tiene riesgos potenciales pero también oportunidades.
El desafío será transformar un marco regulatorio complejo en una herramienta de desarrollo, sin comprometer la protección del mercado, los ingresos de los productores y el valor del aceite de oliva italiano.



















