Desde hace más de diez años, se observa una forma anómala de caída de aceituna verde en varias zonas oleícolas italianas. Este fenómeno ha desafiado los equilibrios agronómicos establecidos, adquiriendo características cada vez más complejas con el tiempo.
Inicialmente localizada en las zonas más septentrionales, se ha ido extendiendo progresivamente, afectando a plantas viejas y jóvenes con intensidad variable y progresión irregular: en unos años con marcada virulencia, en otros de forma apenas perceptible.
Los síntomas típicos ya se observan en aceitunas un poco más grandes que un grano de pimienta:la base de la drupa pierde color, se vuelve marrón y muestra depresiones en la pulpa, mientras que la parte superior permanece verde y turgente.
El pecíolo cambia de color a amarillento, estrechándose en el centro, y el tejido del cáliz adquiere un aspecto esponjoso.
En algunos casos la aceituna se vuelve totalmente negra, en otros conserva algunas porciones verdes, puede desprenderse por ráfagas de viento o lluvia, o permanecer adherida durante mucho tiempo, para luego caer inesperadamente.
Hipótesis etiológicas: patógenos e insectos vectores
A lo largo de los años han surgido varias hipótesis etiológicas que han involucrado agentes fúngicos oportunistas como Botryosphaeria dothidea, diplodia olivarum, Quercina de notophoma e Colletotrichum gloeosporioides, este último responsable de la conocida lepra del olivo.
La bicho asiático (Halyomorpha halys), con sus piezas bucales perforantes-succionadoras, ha sido considerado responsable del fenómeno, transportando patógenos a través de su dieta y causando necrosis interna de la pulpa.
La caída de fruta de 2025: un nuevo síndrome fisiológico
Lo que sucede en 2025 se presenta en cambio características claramente distintas de las anterioresEl fenómeno ha afectado aceitunas todavía pequeñas, en fase de crecimiento, que se han desprendido de la planta manteniendo un color predominantemente verde.
Algunas drupas han desarrollado una aspecto clorótico y posteriormente pardeamiento parcial o completo, con un cinturón evidente que separa las porciones necróticas de las aún vitales.
Morfológicamente, el hueso aparece verde y no lignificado, mientras que el pecíolo aparece hidratado y turgente, evidencia que sugiere la ausencia de verdadera abscisión patológica.
Lintegridad del pecíolo y no lignificación de la semilla Son señales compatibles con una caída por colapso interno, y no una causada por interrupción del flujo linfático debido a infecciones vasculares.
Causas fisiológicas: olas de calor
La hipótesis predominante remonta el fenómeno a un colapso fisiológico de los tejidos internos, determinado por un exceso de calor capaz de comprometer la integridad celular de la pulpa.
Las mediciones térmicas han demostrado que las drupas, expuestas a la radiación solar directa, Pueden alcanzar temperaturas internas 2-3 °C más altas que la temperatura del aire circundante..
Durante las olas de calor registradas entre junio y julio, con temperaturas medias superiores 31–32 °C y picos superiores a 35 °CSe observaron fenómenos compatibles con desintegración de vacuolas, desnaturalización de proteínas e inhibición de la síntesis de auxinas.
Estos procesos, aunque no se miden directamente, se deducen de síntomas fisiológicos recurrentes, como clorosis apical, necrosis sectorial y desprendimiento temprano de drupas con tallo intacto y respaldado por literatura sobre los efectos del calor en el metabolismo celular.
También se plantea la hipótesis de que estas condiciones estuvieran acompañadas de una producción temprana de ácido abscísico (ABA), una fitohormona que puede inducir la caída de la fruta incluso en ausencia de patógenos.
Esta hipótesis se basa en observaciones sintomáticas y evidencia bibliográfica ya conocida en otros cultivos frutales.
Este tipo de desequilibrio hormonal, frecuentemente desencadenado por estreses combinados, se ha documentado también en otras especies, pero en el olivo adquiere especial relevancia debido a su tolerancia natural al estrés ambiental, que en este caso parece superada.
Estrategia adaptativa de la planta
La caída de fruto observada en 2025 presumiblemente parece ser una respuesta adaptativa de la planta a condiciones extremas de temperatura y disponibilidad de agua, que conduce al sacrificio de frutos con menor potencial evolutivo para preservar la eficiencia fisiológica general.
Un comportamiento que recuerda al llamado aborto selectivo, o la capacidad de la planta de modular su carga frutal en función de los recursos disponibles y los estímulos ambientales.
En este contexto, las estrategias de control deben reconfigurarse desde una base agronómica, con el objetivo de fortalecer la resiliencia del olivo.
Estrategias de mitigación
El uso de bioestimulantes foliares – en particular los productos que contienen glicina betaína, ácidos húmicos, extractos de algas y aminoácidos libres Contribuye a la osmorregulación, al mantenimiento de la actividad estomática y a la modulación de la evapotranspiración. Asimismo, se recomienda la aplicación temprana de polvos de roca, como caolín, zeolita o bentonita, incluso antes de la fase de fructificación.
Estas sustancias, adheridas a la superficie de las hojas y frutos, reflejan la radiación solar, reducen la temperatura de las hojas hasta 4-5 °C y crean una barrera física contra la deshidratación y el estrés fotooxidativo.
Cuando sea posible, la integración con prácticas de riego localizadas, como el sub-irrigación o el riego por goteo asistido por sensores, puede mejorar aún más la capacidad de adaptación del olivar.
Apéndice técnico: Productos recomendados
Bioestimulantes foliares
(Para mejorar la osmorregulación, la respuesta antiestrés y la integridad de las membranas celulares.)
– Biodea – destilado de madera
– Ilsamin N90 (ILSA)
– Megafol (Valagro)
– YieldOn (Valagro)
– Basfoliar Kelp SL ((extracto de Ecklonia maxima)
Polvo de roca y tónicos
(Para reflejar la radiación solar y reducir la temperatura de las hojas.)
– Agrobioclay®: caolín micronizado
– Polvo de roca Biogard: caolín
– Zeolita activada + cobre
– Propóleo + caolín (Cifo)
directora de AIPO
Asociación Interregional
Productores de aceitunas



















