Sequía prolongada e otras temperaturas resultará en un Colapso del 95 por ciento en la producción de aceite de oliva virgen extra Lucano. Es la estimación de Oprol-Lucani olivareros, cuyo presidente, Paolo Colonna, es drástico: “No sólo se ha saltado toda la producción para la campaña de otoño, sino que si las condiciones climáticas actuales persisten, la campaña 2025/26 quedará fuertemente hipotecada".
Solicitan estado de calamidad

La petición prioritaria en esta fase de emergencia es el reconocimiento del estado de catástrofe, para el sector agrario en su conjunto y en concreto para el sector oleícola. “Pedimos políticas de apoyo a la olivicultura lucaniana que – destaca la columna – no lo hacen un gran número de empresas familiares, sino la excelencia vinculada a los territorios. Así pues, poner toda una serie de propuestas en un marco de visión común sobre dónde acercar la olivicultura lucaniana".
Un plan compartido para el futuro
Para Oprol, es necesario un mayor apoyo a las organizaciones profesionales del sector como motor de políticas comerciales y de protección del paisaje. "Puedes imaginar – explica el presidente – una medida de RSE basada en una licitación Agea-Pnrr ya realizada con enorme éxito. Objetivo central: orientar zonas concretas aptas para el cultivo del olivo para un aumento de la superficie de olivar con el objetivo claro de incrementar la producción. Nuevamente, soporte de agregación. Donde la cadena de suministro del olivo ha logrado un mayor éxito con reflejos claros en el sector socioeconómico".
Por tanto, las intervenciones de emergencia van acompañadas de un plan o más bien de una visión compartida de la oleicultura lucana compuesta por objetivos claros: aumento de la producción; cambio generacional; abandono del combate; recuperación de áreas internas; Fomentar estudios e investigaciones sobre cultivares locales como la majatica que en las últimas décadas, actuando como señal de alarma, prácticamente ya no produce (fenómeno vinculado al cambio climático).



















